Al otro lado del charco: “Colombiamoda”

Los diseños de Esteban Cortazar han desfilado en Miami y L.A

Fotografía: Cortesía de Indexmoda.

Mucho se habla de lo que circula sobre las pasarelas de las  grandes catedrales de la moda como París, Nueva York, Milán o Londres, pero poco se sabe del talento creador en otras latitudes. En el caso de la moda de América Latina, si bien el Fashion Week de Sao Paulo en Brasil se está consolidando como una referencia a seguir, situándose como la cuarta gran capital de la moda, lo cierto es que aún se desconoce las cosas que se hacen al “otro lado del charco”. Por lo que mi misión como latinoamericana es darle un espaldarazo a estas agujas y presentar aquellas que desde mi perspectiva, ofrecen nuevos enfoques de lo que se puede cocinar en los fogones de la moda.

Hace unos días se celebró en la ciudad de Medellín la feria de Colombiamoda, que para efectos vendría siendo la semana de la moda colombiana. Aquí los diseñadores locales presentaron sus propuestas para la próxima temporada, en donde predominaron las piezas de carácter racial, muy ricas en estampados y contrastes; así como prendas con toques más urbanos que van desde el  muy visto lookdestroyed”, hasta composiciones más vanguarditas.

En lo personal  voy a hacer referencia a cuatro colecciones en concreto como las de Aéreo República Pepa Pombo, Ricardo Pava, Esteban Cortazar y Lina Castillo para Natura,  las que me sorprendieron gratamente por intentar marcar un pulso distinto al “coloring” y los clichés que suelen componer el estilo latinoamericano, muy propenso a cierto abuso del brillo, los cortes, los detalles y los volúmenes, a veces todo esto en una misma pieza.

Estos cuatro diseñadores  se destacaron por desarrollaron un concepto estético único y coherente que les da opciones de competir  en el mercado internacional, ya que ofrecen una mirada moderna e interesante de las cosas que se quieren y pueden introducir a nivel de moda latinoamericana.

Pepa Pombo (iz) y Ricarcardo Pava (der) apuestan por la vanguardia.

Pepa Pombo explota la feminidad a través de una estética futurista, muy inclinada a las heroínas de las series de ciencia ficción de la década de los sesenta, a través de prendas versátiles y envolventes que caen delicadamente sobre el cuerpo. Entre tanto que Ricardo Pava, con su colección “Don Juan”  juega con la androginia, en donde el guardarropa masculino es válido tanto para ellas como para ellos, algo difícilmente visto en la calles de América Latina, como la “pajarita” para las mujeres. Un toque audaz que me fascina.

El culto a la feminidad, es la constante de Esteban Cortazar (iz) y Lina Castillo para Natura (der)

Por su parte Esteban Cortazar y Lina Castillo abogan por diseños sensuales y sexys que redimensionan la coquetería de la mujer latina. El primero ofrece una óptica oscura y salvaje, que la hace cuidadosamente sofisticada y exquisita, en donde destacan las piezas muy ceñidas al cuerpo y una excelente ejecución de la sastrería; mientras  que la segunda, presenta una línea pictórica y alegre, elaborada con materiales orgánicos, dominada por las mezclas y colores en constante contraste que resultan un verdadero homenaje al Caribe y el Pacífico colombiano.

Chocolyne (iz) saca a la luz los "miriñaques" y Cultura E, le aporta romanticismo a la maxi falta vaquero.

No obstante hay que hacer una especial mención a los talentos emergentes de iniciativas como los Jóvenes Creadores de Chocolyne y a Cultura E del Gobierno colombiano, que sin nada que perder y sí mucho que ganar, se atrevieron hacer  del streetwear un icono del arte callejero, rompiendo con las normas de la estética cuidada, recurriendo a la piezas rotas y deshilachas, los degrades y los tejidos, haciendo que los miriñaques salgan a la superficie y las rústicas maxi faltas vaquero  se convierten en piezas victorianas. ¡Ojo con este dato! porque todo a punta a que los centímetros de la falda volverán a crecer de cara a las próximas temporadas.

Lo étnico y lo artesanal son elementos muy presentes en los complementos

Podría decirse que en Colombia se busca combinar el look outsider de la Oxford Street de Londres con los rasgos de su propia cultura. Una característica que se hace muy presente en cuanto al manejo del color y los tejidos, así como en los complementos, que es en donde en realidad se explota esta fusión entre lo étnico, lo artesanal y lo urbano, la cual no tiene desperdicio. Así que les invitó a romper con la rutina y salirse un poco del circuito de las “Grandes catedrales” del Fashion System para explorar las pasarelas inéditas al “otro lado del charco”.

2 comentarios

Archivado bajo Moda y estilo de vida

Horrores capilares…¿Cosas de la bruja de Rapunzel?

He llegado a la conclusión que la malvada bruja que encerró a la hermosa Rapunzel en una torre, lo hizo por pura cochina envidia. Sí, envidia más que de su 90-60-90 y sus facciones angelicales, celos por su sedoso e interminable  cabello rubio, rubísimo; tono 12/89 de Koleston, aprueba de roturas y de Príncipes “escaladores”. La melena perfecta para un comercial de shampú de “Drene: pelo lindo”.

Pero al descubrir la hechicera los escarceos nocturnos de su cautiva, ésta se vengó cortándole sus doradas trenzas y abandonándola en el bosque con un corte de pelo tan horroroso con el que difícilmente el candidato a “Príncipe azul” posaría sus ojos sobre ella. Pero como todo buen cuento de hadas que se respete, aunque sea de los geniales hermanos Grimm, la historia de esta sexy rubia terminó en final feliz, gracias a unas extensiones naturales que le prestó su solidaria cuñadita.

Sin embargo, parece que la maldición de la bruja de Rapunzel ha hecho mella en algunos cabellos, víctimas de malos tintes, cortes extremos, postizos pocos naturales y tortuosos peinados. Y si no me creen para muestra una breve colección de “cabelleras en desgracia” que piden a gritos un “Peluquero andante” que las rescate.

Esta parece la hermana de Milhouse...

Les juro que el azul que observan en esta cabeza no es producto del Phoshop.  Es real, tanto que mi maliciosa cámara no pudo resistirse a capturar semejante espanto sacado de “Los Simpsons”, sobre todo porque el personaje en cuestión no está en edad de lucir estos colores en su cabellera.

¡¡Por favor un peluquero urgente para esta emergencia!!!

Yo entiendo que una manera de cambiar el look es buscar los extremos, por lo que algunas rubias optan por convertirse en morenas y viceversa, como el caso que observamos a continuación. Lo que ocurre es que si se asume desteñir un cabello negro por uno inclasificable como este abominable platinado pollito que vemos en la imagen es recomendable cuidar que el ADN “original” no quede al descubierto. Pero si tal atrocidad es consecuencia de que el bolsillo o la paciencia no da para aguantar tanto amarillo, se recomienda pensárselo dos veces antes de cambiarse al club de las “peliteñidas”.

Esta imagen revolcaría a Bob Marley en su tumba.

Por favor que este individuo ni se le ocurra viajar a Jamaica, porque corre el riesgo de ser víctima del ataque de una enfurecida horda de rastafaris indignados por semejante mutante de los Dreadlocks. No se puede ser mitad “rasta”, mitad “punk”, porque más que una monstruosidad es  ¡UN INSULTO! a Haile Selassie.

Creo que su peluquero es su peor enemigo.

¡Oh Dios!  Otro caso del síndrome del “combo dúo”, pero en esta ocasión a lo Richie Sambora con resultados realmente nefastos. Insisto en el apartado anterior, eso de lucir dos look en uno en una sola cabeza es un atentado “yihadista” al buen estilo en toda regla.

¿Este peinado lo habrá usado la inquisición para torturar a los infieles?.

Lo que aparenta ser un homenaje a Bo Derek en “10, la mujer perfecta”, resulta una verdadera “cámara de tortura” capilar. Sinceramente no quisiera ser el cuero cabelludo de esta víctima, que por lo visto apostó por las trenzas para evadir los tensos nudos de los Dreadlocks, aunque yo hubiese optado por lo segundo, tiene menos probabilidades de quedarse calva.

Yo creo que para sus peinados se inspira en los nidos de Madagascar de los documentales de la NatGeo

No sería raro si en este nido de postizo aparece un perico australiano porque es lo último que le falta a semejante enjambre. Podríamos en un esfuerzo titánico pasar la flor XL de tonadillera, pero el peluquín… ya es demasiado pedir.

2 comentarios

Archivado bajo Moda y estilo de vida

Los tesoros del armario de mamá

Una vez acompañé a mi madre a una boda y ella ni corta ni perezosa agarró un fantástico vestido negro que compró en 1986 en una tienda por departamento en Estados Unidos. Lo curioso es que no había nadie en la fiesta que no le parara  preguntarle con fascinación en dónde lo había comprado, interrogante que se limitaba a responder con un “chica si este traje tiene más de veinte años”. Lo curioso es que  ésta no ha sido la única vez que le ha pasado. Hace no mucho le vi unos zapatos divinos en clave de blanco y negro,  y me dijo que eran unos Chanel de “mi edad”.

El vintage es desde mi punto de vista, la expresión máxima de la cultura de la moda, no sólo porque esta ropa tiene una historia particular del tiempo al que pertenece, sino porque contribuye a perfilar un estilo único y personal lleno de carácter, gracias a que lo componen “reliquias” que hablan por sí solas.

Sin embargo todavía existe un especie de repeluz por lucir la llamada “ropa de segunda mano”. Digamos que es una mezcla de superstición y tabú por llevar algo usado que nosotras no hemos estrenado y que de alguna manera está cargado con la energía de otra persona. Pero lo cierto es que esa energía es fantástica porque pertenece a un momento concreto que logra darle magia a un look que lo “nuevo” es incapaz de dar.

París y Los Ángeles se han coronado como las capitales del vintage por excelencia, debido a que poseen un maravilloso circuito de tiendas que te permite viajar en el túnel de tiempo a través de vestidos, bolsos o zapatos; también en Nueva York, Buenos Aires, Barcelona y Madrid nos topamos con  Indiana Jones del fashion que se encargan de rescatar los “tesoros del armarios de mamá”.

Casualmente en esta última ciudad, que es en donde vivo, me he encontrado con algunos de estos rincones que ostentan en sus percheros maravillas que hoy por hoy ya no se ven. Desde escandalosos vestido con volantes y tul “Made in 80’s” o los tejidos escandinavos de los setentas que pude descubrir en Lottavintage, hasta los longevos y exquisitos diseños con más de tres décadas acuestas de Hermés, Dior, Chanel, Fendi o Lavin con los que me deleité en la boutique Le Faubourg; estos lugares  más que moda albergan verdaderos  iconos.

Tal es el magnetismo que puede ejercer el vintage en nuestras vidas, que la musa Pin-Up y reina del Burlesque, Dita Von Teese, aseguró en una entrevista que toda su ropa la adquiría en las tiendas segunda mano de L.A.  Tampoco podemos olvidar el precioso Balmain original que Penélope Cruz lució para recibir su Oscar en 2009. Un vestido que la actriz confesó del que se había “enamorado” hace diez años y que por alguna razón sabía que la iba a esperar para una ocasión especial.

Lo bonito de esta ropa es que se compone de piezas únicas que nos hacen sentirnos especiales porque  nos “invitan” a que las luzcamos, por lo que si un día no tienes nada original que ponerte, te invito que explores le clóset de mamá en el que seguramente hallarás,además de inspiración, más de una opción. Así que la próxima vez que veas vintage o “segunda mano” escrito en el cartel de una tienda no cambies de acera, cruza la puerta y ni te preguntes si te lo pondrías, sólo hazlo.

2 comentarios

Archivado bajo Moda y estilo de vida

L’Oreal, el “culebrón” del verano

"Falcon Crest", todo un clásico de los "soup opera" estadounidenses.

Parece sacado del guión de una telenovela al mejor estilo de los “Soup Opera” de los años 80 como “Dinastía”, “Falcon Crest” o “Dallas”, en donde el glamour, el dinero y el poder  se funden en una enrevesada historia de intrigas, protagonizada por la mujer más rica de Francia, su hija, un fotógrafo con vocación de vividor, un mayordomo, la contable de la familia y la esposa de uno de los hombres fuertes del gobierno de Nicolas Sarkozy.

El reparto no podía ser más digno de un verdadero culebrón, así que he de confesar que como buena latinoamericana la trama que gira en torno a Madame Liliane Bettencourt, propietaria del imperio cosmético L’Oreal, me ha tenido simplemente enganchada y distraía de mis deberes como observadora del fashion system.

No es muy frecuente que dentro del lobby de la industria de la moda,-léase los propietarios de grandes firmas-, se encuentren en el “Ojo del huracán” público, ya que la discreción suele ser un código dentro de las élites de este mundillo.  Sin embargo, esto no  es un pasaporte diplomático que otorga inmunidad ante escándalo.

Pobre Patrizia... De Gucci a una penitenciaría de Milano.

Quizá el melodrama fashion que más sonó en la prensa mundial fue el caso de Patrizia Reginiani. Una maravillosa italiana,-muy al estilo de Alexis  Carrington (Joan Collins) en “Dinastía”-,  que por despecho contrató a unos sicarios para que cocieran a balazos a su ex marido Maurizio Gucci,  heredero del imperio que lleva su apellido. Un apellido salpicado por escándalos de evasión fiscal, contrabando de divisas, fraude, avaricia y por supuesto sangre.

Así que a la “divina de la muerte” Patrizia, le tocó reemplazar sus relucientes diamantes y sus exquisitas pieles de chinchilla, por el nada “chic” uniforme de la cárcel para cumplir una condena de 29 años. Definitivamente, un final propio de las “malas, malísimas” de la telecunlebras.

El caso L’Oreal, si bien no tiene los condimentos del mencionado melodrama italiano, no deja de despertar fascinación entre los “mortales”, más aún si posee el “allure” francés. Habrá que esperar al siguiente capítulo para enterarnos qué  le deparará el destino a Madame Bettencourt, porque créanlo o no, “Los ricos también lloran”. Mientras les dejó con mi querida “Alexis” que hasta para tomarse una copa en casa aplicaba el dicho de “primero muerta que sencilla”¿Te apuntas a estos modelitos?

1 comentario

Archivado bajo Moda y estilo de vida

¿Qué personaje de ‘Sex in The City’ eres?

Imagen de HBO

Yo soy Charlotte. Una romántica optimista incurable, idealista, llorona y naïf que cree fírmente en el amor y en las “medias naranjas”. Me decanto por la intemporalidad de las prendas clásicas y el aura chic del vintage, los perfumes con esencias florales, el maquillaje natural y las diademas para el cabello.

Sí, digamos en cierta medida, tanto mi personalidad como mi look tiene ciertos rasgos de “miss York”, aunque por mucho tiempo me negaba admitirlo porque veía imposible que una fanática de Pink Floyd y Jethro Tull, tuviese algo en común con alguien tan “fresa” y “lady” como ella, pese a la reiterada insistencia de mis amigas. Pero lo cierto es que existe un paralelismo entre la siempre impecable e inocente Charlotte con esta servidora, aunque me cueste confesarlo y trate de evadirlo a punta de Iron Maiden.

Pese a ser una fiel seguidora de la serie de televisión a lo largo de estos años, me percaté de esta comparación la semana pasada cuando aproveché una esa raras tardes que tenía libre para irme al cine y disfrutar de unas buenas palomitas de maíz en compañía de Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte en Sex in The City 2′.  Pese a ofrecer un festín maravilloso de estilismos de las Mil y una noches’, sólo apto para bolsillos privilegiados, lo cierto es que la película pone sobre la mesa circunstancias más humanas por las cuales nos ha tocado atravesar más de una vez.

Imagen de HBO

Al ver mi querida Charlotte encerrarse en la despensa para llorar, me vi a mi misma cada vez que la impotencia me domina. Sí suelo aislarme y encerrarme a llorar a moco tendido cuan“dama en desgracia” cuando ciertas situaciones me superan y no quiero que la gente que adoro como mi familia, mis amigas o mi novio se vean afectados. Digamos que me guardo las cosas en una cajita  verde de ‘Tiffany’s’ cuyo lazo blanco es una sonrisa optimista de “todo irá bien”. Basta que una Miranda a punta de cócteles me fuerce a purgar todas las cosas que llevo guardando por dentro.

Lo divertido de ‘Sex in The City’ es que una llega a verse a sí misma en los rostros de estas cuatro mujeres pero en una versión más realista, por no decir cutre, y sin el guardarropa de Saks Fith Avenue,- les invito a echarle un vistazo al “austero” closet de Bradshaw. Todas tenemos un poco de Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte, pero una pesa más sobre nuestra personalidad y estilo. Yo soy una romántica optimista incurable, idealista, llorona y naïf,  que trata a sus mascotas como hijos, adora el allure del vintage y cree las relaciones de pareja, al mejor estilo “miss York”. ¿Y tú?  ¿Cuál de las cuatro eres?

1 comentario

Archivado bajo Moda y estilo de vida

Sexo, moda y… ¡Fútbol!

Camisetas, blusas y sudaderas decoradas con frases picantes y de doble sentido como: “Eu jogo pelada!” (“Juego desnuda”), “Entra com bola e todo!” (“¡Entra con balón y todo!”) o “Mete pra dentro, selecao” (“¡Métela adentro, selección!”), es el nuevo fenómeno fashion en Brasil con el que una ONG conformada por 4.500 ex prostitutas, no sólo expresan su apoyo a la mítica Canarihna en su paso por Sudáfrica 2010, sino que también autogestionan las actividades de una organización que, además de abogar por el reconocimiento de la prostitución como oficio profesional,  integran una plataforma de ayuda para las trabajadoras del sexo, cuyas vidas estén sentenciadas por la enfermedad del SIDA o para efectos del virus del VIH.

Y es que la Organización No Gubernamental DAVIDA es la responsable de causar un verdadero revuelo en la industria de la moda del país suramericano gracias a su firma de ropa sexy y de lencería Daspu. Una marca que proviene de la palabra portuguesa “das putas” (de las putas) y que irónicamente alude al nombre de una de las tiendas más lujosas del circuito fashionista de Sao Paulo: Daslu.

Desde hace cinco años Daspu ha irrumpido con su descaro y fuerza en el mercado brasileño. Lo que parecía una burla a la moda y el gesto de reírse del carácter proscrito de la prostitución, se ha convertido en una iniciativa que reivindica el espíritu de superación de estas mujeres y su coraje para desmantelar los prejuicios a través de diseños atrevidos condimentados con buenas dosis de humor negro.

Daspu, sin proponérselo se ha convertido en la llave para la inserción de miles de ex “profesionales del sexo”, sin verse forzadas a enmascarar su pasado, al contrario. Tal ha sido el impacto de esta marca, que hasta ya cuenta con su propia Semana de la Moda, evento que le planta cara al Fashion Week de Río de Janeiro.

La línea Daspu Fútbol Club, dedicada a la pentacampeona mundial, conjuga la pasión  que siente los brasileños por el Deporte Rey y por supuesto el sexo, con prendas que lucen sugerentes mensajes y símbolos de connotación sexual, remplazando el clásico “10” de Pelé, Rivaldho, Ronaldinho  y Kaka por el sugerente número“69”. Los diseños, que contaron con la colaboración  creativa del modisto Sylvio de Oliveira llegan a comercializarse 17 euros cada uno.

Una curiosa colección que además de unirse de forma muy original a la fiesta del fútbol mundial, una tercera parte de su coste va destinada a tenerle la mano aquellas prostitutas que no pudieron librarse del SIDA. ¿Te la pondrías?

4 comentarios

Archivado bajo Moda y estilo de vida

Dime que tacón usas… y te diré quién eres…

Son un objeto de deseo y de fetichismo incontenible, ellos simbolizan nuestra manera de “transitar por la vida” y hasta nuestros estados de ánimo, por lo que no hay como un buen par de zapatos para tener una interesante lectura de algunos rasgos que  configuran nuestra peculiar humanidad. Desde las sandalias de cuero crudo en Mesopotamia,  hasta las plataformas de seda de la China Imperial o las suelas rojas de unos  Christian Loboutin, cada calzado cuenta una historia personal e incluso son sinónimo de poder y de status social, si no, pregúntenle a Dorothy del ‘Mago de Oz’ o ‘Cenicienta’.

Los zapatos más que una prenda de vestir por los cuales muchas mujeres sentimos una profunda veneración, son un indicador  inconsciente de cómo interpretamos nuestra feminidad y nos vemos a nosotras mismas (les recomiendo que lean ‘Zapatos, objeto de culto, narcisismo y fetichismo en la sociedad’). Digamos que el color, el diseño o el desgaste  de un calzado dicen mucho de quien los lleva.

Algunas webs de moda hacen especial referencia al color de los zapatos para establecer un análisis general de la personalidad, yo soy de las que me inclino más por observar este complemento en su totalidad, haciendo especial hincapié en la altura de sus tacones.

Las que nos decretamos “amantes” de los zapatos nos gusta tener la mayor variedad  de pares posible, sin embargo hay ciertos tacones que predominan dentro de nuestro armario que nos dejan al descubierto sin proponérnoslo, aún cuando solemos  adquirirlos siguiendo los dictámenes de la moda.

Si lo que manda en tu guardarropa son unos tacones aguja o Stiletto en todas sus variables, estos hablan de que eres una mujer que estas conectadas con tu “yo femenino”. Quien suele llevarlos con frecuencia cuida mucho de su imagen y la forma de proyectarse ante los demás, por lo que estamos hablando de mujeres que están conscientes de su poder y encanto personal, por lo que les gusta sentirse guapas y muy sexys.

En cambio las mujeres que les gusta lucir zapatos ciertos dejos masculinos, por lo general al ras del suelo, como botas, botines, mocasines o “Dandies”, son chicas vanguardistas, emprendedoras y firmes que les gusta desenvolverse con soltura en un mundo de “hombres”.

Si lo que marca el paso son unas plataformas,- tan vistas en las últimas pasarelas-, se refiere a mujeres sofisticadas que les gusta “pisar fuerte”. La mayoría poseen un sentido de liderazgo y de  autocontrol absoluto o andan a la búsqueda de el. Un ejemplo de ello es Doña Letizia quien ha convertido este zapato no sólo en uno de los signos claves de su estilo personal sino en todo un fenómeno fashion mejor conocido como ‘letizios’.

Las que se decantan por un tacón de cuña o uno mediano-pequeño, son mujeres prácticas y decididas que apuestan por la comodidad sin sacrificar la feminidad. No suele complicarse la vida a la hora de vestirse por lo que la versatilidad es su principal estandarte de vida.  Algo similar ocurre con las “ballerina” adictas, pero con la peculiaridad que la portadora de este calzado suele ser una chica flexible que apuesta por la elegancia y la discreción sin perder el estilo.

Sin embargo si eres de aquellas que apilan zapatillas deportivas de todos los modelos, marcas y géneros dentro del clóset, esto indica que eres despreocupada y espontánea, que además de andar libremente a tu aire, le importa muy poco lo que piensen los demás.

Así que la próxima vez que tengas una crisis existencial, antes que salir corriendo al psicoanalista, échale primero un vistazo a tus pies para recordarte quién eres y si el ánimo no ayuda, no hay como unos buenos tacones para levantártelo.

¡Feliz semana!


1 comentario

Archivado bajo Moda y estilo de vida